Tenia sed de de tus labios

Sin decir media palabra

Bebiste también los míos

Al encenderse el alba

Echó a volar la paloma,

Mírame,

Necesito tu mirada

Con el gemir de tus ojos

Aferrados en campanas

Por mirar al horizonte

rompen sobre la escarcha,

Un suspiro

Fugaz luz de la mañana

Bajo tu piel se escode,

La caricia se resbala

Por tus sedosos cabellos

que van hacia tu espalda

Felizmente.